Desde un rincón del sur

Jun 13

el abuelo

La mirada lejana, perdida, vacía,… ¿Vacía?

Quizá sueña con el futuro de sus nietos, con…

Quizá rememora vivencias del pasado, gestas juveniles, pesares de madurez,…

Quizá revive el dulce amor duradero, el de siempre, el de toda la vida, el único, el…

Quizá recorre su mente aquel invierno que heló todo y trajo la hambruna o aquel verano, extremo, en el que un sol abrasador derretía la tierra o…

Quizá…

-      Abuelo, tómate el café.

-      Sí,…, sí, ya voy.

El vaso no humea, como a él le gustara; mas no dice nada; se ha acostumbrado. A fin de cuentas ya casi es un estorbo y el día en que no pueda asearse solo… Más valdría que no llegara.

Bebe un sorbo despacio y se pierde tras el vuelo de la mosca que revolotea por el borde y mira a la niña que, impaciente, espera que termine.

-      Elena, cuando eras pequeña venías corriendo, saltando hasta donde yo estaba. - “Cuéntame  un cuento”, me decías. Y yo…

-      Se te va a enfriar.

-      Sí, sí, ya termino.

Un último trago y observa, con ojos acuosos, cómo la chiquilla se pierde rápida por el pasillo.

Un aire dorado envuelve la habitación.

En la ventana, el horizonte pinta candilazos tardíos.

El abuelo vuelve a sumirse en sus recuerdos.

La luz se apaga con lentitud.

                                                              11 de junio de 2009