No sé quién instituyera el “Día del Maestro”, tampoco me preocupa.
El Maestro, para un niño, es el todo y se le llena el alma cuando dice: “Mi Maestro dice…”
A lo largo de la vida uno tiene muchos maestros, pero hay uno, o quizá dos o tres a lo sumo, que es el Maestro: el que te enseña; el que te guía; el que te educa, con palabras y con su ejemplo; en quien confías; al que adoras;…
Cuando vas consumiendo años, cuantos más mejor, recuerdas a tu Maestro con nostalgia, con amor y, sobre todo, con agradecimiento.
Mi maestro se llamaba D. José Díaz Mena.
Hoy, 27 de noviembre, siempre fue hasta que algunos desnortados, incultos politiquillos de tres al cuarto, lo suprimieron, el “Día del Maestro”. Felicidades a cuantos os entregáis al maravilloso trabajo de luchar por unos niños mejores.