En cierta ocasión una compañera, cercana a IU, me dijo que los del PSOE eran maestros en hacer huelgas y en enturbiar cualquier asunto que no les viniera bien.
Hoy, después de muchos años, vuelvo a constatar que llevaba razón, entonces y hoy día. Se me olvida la cantidad de cuestiones con que semana tras semana nos viene distrayendo el gobierno para que “los españolitos de a pie” no nos acordemos de lo realmente importante: estamos en crisis desde antes de que Zapatero la asumiera y vamos a peor aunque se empeñen en decirnos lo contrario. Valgan como ejemplo de distracciones gubernamentales las elecciones catalanas, hasta en las sopas nos metieron algo que compete a los de allí fundamentalmente (¿qué dirían ellos si dedicaran en su Catalunya igual tiempo a otras elecciones de cualquier comunidad española?); el siempre manido partido del siglo; la ministerial buscada huelga de los controladores; la increíble enésima tregua o alto el fuego de ETA; el paseo a oriente del poco fiable Rubalcaba, ¡sabe latín!; la sucesión de Zapatero, ahora; y no menciono otras menudencias a las que son tan adictos muchos: asesinatos, muertes, separaciones, partidos de lo que antes llamábamos fútbol, las declaraciones de unos y de otros, las pensiones de los trabajadores que no de los políticos que estos ya se las ponen bien altas y no nos las dicen, y unos largos …
Lo peor es que otro gobierno de otro color no haría algo muy distinto, estoy seguro. Probablemente seguiría la misma línea escaparatista y figurante de estos.
Señores del gobierno y de las oposiciones: dígannos la verdad, ¡qué menos!, y déjennos siquiera el mendrugo de pan que nosotros ganamos y ustedes despilfarran.