Jueves Santo

La alegría del encuentro. La adivinanza de caras transformadas por el paso de los días. El recuerdo de anécdotas, vivencias, tristezas, alegrías, excursiones, juegos, clases, academias, cines,…, vividos juntos durante tantos inviernos. Año tras año, unos cuantos antiguos compañeros nos hemos visto y celebrado el almuerzo de Jueves Santo. Añoraremos el vacío del presente. Espero que no sea un mal preludio para el futuro. 

Mi recuerdo y mi abrazo para todos vosotros en este gran día.